Aparezco hospitalizado, no se muy bien de qué o por qué, pero ahí estoy. Con mi estúpido batín blanco, una vía que me pica un montón y atendido por los protagonistas de Scrubs. Diablos... ojalá y el hospital se pareciera un mínimo al de ellos, porque este era amarillo y azulejado. Parecía viejo y en muy mal estado. Algo en los brazos debía de tener, porque el Doctor Kelso (en la imagen, el cuarto desde la izquierda) me decía :"Mueve los brazos. Muévelos a ver si van bien."
Total, de tanto mirar y toquetear, se me acabó por salir la via. No sangraba, pero sí que me dolía horrores.
Sin darme cuenta, estoy ahora en una clase. La habitación es la misma, solo que ahora, soy un alumno y estoy con mis antiguos compañeros frikis de clase. ¿Qué será de ellos? Hace mil que no los veo.
Hay más gente, gente nueva me refiero. No se... estábamos esperando a algo. Como si faltara el profesor por venir.
En el fondo de la clase, apareció la barra del bar de la facultad...
Lo curioso del asunto -por remarcar algo- fue que todo se desarrollaba en un mismo espacio. En la habitación asquerosa, de azulejos amarillentos, falta de ventilación y de iluminación triste (solo había dos ventanales en la parte más alta de una de las paredes)... parecía un sótano. Realmente daba asco.
Y no puedo resumir más esta noche tan rarosquerosa.
Nadie. De tanto bajar escaleras, se comprende que llegué al sótano.
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