martes, 23 de agosto de 2011

No se ni qué pensar...(DELAYED)

Anoche se ve que tenía ganas de juerga, porque menuda nochecita...
Empezaba callejeando Santa Cruz al trote, por unas calles empinadas, por las que corría barro. Mi preocupación en ese instante, no era el alud de barro que se me venía encima... más bien era los efectos que en mi blanco uniforme causaría. Recuerdo que estaba nervioso como un flan, porque se me había manchado la gorra con unas gotitas de barro. Lo curioso del uniforme, es que parecía de la marina; pero el tejido en sí, no era de gran calidad... dando la impresión de estar disfrazado, más que vestido.
Subiendo por una calle muy similar "a la del hospital", el lado derecho se cubrió con una envoltura vegetal condenadamente frondosa. Parecía una selva.
Lo realmente desconcertante del asunto fue ver a Tomás saliendo de entre los helechos diciendo -¡Corre entra que te mojas!- Eso ya me dejó... perdido.
Según entraba por la apertura hecha entre los helechos, dejó de llover para lucir un sol radiante. Carente de calor, pero radiante.
La cosa no para ahí, es un sueño... ¿por qué parar? Dentro de ese espacio a parte, estaba Nayara, Chu, Carlos, Carlitos y si mal no recuerdo... Hugo. Estábamos riendo, bromeando, etc... Entre todo eso, yo seguía en mi mundo y tenía cierta prisa por marcharme.
Tanta prisa, para acabar en un bloque de pisos, con una puerta que da a una cueva... cueva que da a la mar... Al final de la condenada cueva, había una pequeña calita donde estaban los de antes dándose un chapuzón... Para más inri, también estaba mi "adorable" vecino.

Nadie. Paso de seguir... no hay por donde agarrarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario