Se oyen disparos en la calle y, aunque no vea las balas, noto que alguna pasa silbando muy muy cerca de la cabeza. Llego al camión y toca cubrirse. Mi hermano lleva un arma, pero un solo cargador. No nos podemos permitir más... Llegar a la maldita pieza me cuesta más de lo que pensaba, y los disparos suenan cada vez más cerca.Finalmente, la brutalidad impera. Desgajo la carcasa plástica de un golpe y salimos corriendo con nuestro botín en la mano. Corrimos cuanto pudimos, pero de golpe sientes un calor radiante en el brazo y a continuación, una súbita sensación de frío. El calor se desliza brazo abajo y gotea con color escarlata. Malogré mi carrera y casi caigo de bruces... mi hermano va tras de mi y lo ha visto, me sujeta tirando de mi y con su boca salida del infierno suelta una sarta de juramentos que me devuelven el sentido.
Sigo corriendo.
Nadye.
