jueves, 30 de junio de 2011

noche agitada

Esta ha sido una nochecita bien movida. No me dió tiempo ni para abrir la puerta; cuando me quise dar cuenta había perdido el control y estaba soñando.
No descarto que soñase algo más, porque normalmente solemos tener como mínimo 3 sueños por noche (puede que sean hasta más), pero solo me acuerdo de uno.
No les puedo dar detalles, pero baste decir que era de temática erótica.
Para los simples: NO, no llegó a la categoría de sueño "húmedo". Puede ser erótico y no es necesario que te corras (¬.¬) .
Hago la aclaración, porque puede haber gente con ideas muy equivocadas; pero como he dicho antes, no es un tema que vaya a tratar aquí.

Nadie. Entre sueño y sueño...polvo.

miércoles, 29 de junio de 2011

Se que no he publicado la noche del lunes, pero no era estaba muy apto para concentrarme; y mucho menos, dispuesto a relajarme.
El motivo es simple. Una familia realmente digna de enmarcar.
Enmarcar y dejarla colgada en la pared para el resto de los dias.
Pero dejemos a un lado, que eso no son historias para este blog.
Podemos dejarlo en que solo queria dormir lo antes posible, y pasar el día.

En lo referente la noche del martes... solo profundicé hasta la tercera capa. No me encontraba con más ganas de bajar.

Nadie. No se si me está flaqueando el ánimo o la voluntad.

lunes, 27 de junio de 2011

Bueno, podria decirse que hice un avance.
He logrado bajar 5 pisos (y solo). Algo es algo.

Nadie. Peldaño a peldaño.

domingo, 26 de junio de 2011

Empezando a descender

Por lo poco que tengo entendido, la mente humana puede ser interpretada como un conjunto de subniveles que se distribuyen del mismo modo en que lo hacen los pisos de un edificio.
La conexión entre piso y piso... son las escaleras, ¿cierto?. Pues bien, se propone que para pasar de un subnivel a otro, materialicemos una escalera; que usaremos para ir descendiendo progresivamente en nuestra mente.
Ya tengo la puerta que me lleva esas escaleras, más que localizada... y todas las noches me dispongo a bajar.

PRIMERA NOCHE.- He bajado hasta el primer nivel, y hasta ahí bien. Curiosamente me he encontrado con Oga. No hemos mediado palabra, no en castellano al menos... es que en la vida real los subtítulos no existen, y mis dotes para idiomas son limitadas (la personita de antes, sabe de quién estoy hablando).
Sinceramente, me costó bajar hasta el segundo nivel. Para mi sorpresa estaba allí abajo "David Tennant", o más concretamente uno de sus personajes. El Dr.Who. Y sí, era él... estaba jugueteando con su condenado destornillador sónico a proyectar sombras en la pared.
Al preguntarle qué hacia allí, se limitó a encogerse de hombros.
Cuando me dispuse a bajar un nivel más, vi que no había escalera de bajada. Permanecía por la que vine, pero cuando intentaba concentrarme en bajar otro nivel más... todo temblaba. Se empezaba a formar un gran hueco en el suelo para bajar, pero era dificil mantenerlo abierto.
Tan complejo resultaba, que cuando volví la vista por donde vine, todo estaba cambiando. Los escalones, el pasamanos, las paredes, ...TODO. Todo cambiaba a un ritmo de vértigo. Nada permanecía. Todo escapaba a mi control. Una marabunta de ideas me arroyaba. Y luego... la nada.
No recuerdo más. Después de eso, me desperté a la mañana siguiente, sin poder recordar más nada a partir de ahí.

SEGUNDA NOCHE.- Procuré mantener la calma antes de empezar a descender. Quizás la experiencia de la otra noche viniera dada por el ansia de bajar más y más. He aprendido a que debo permanecer sereno y no dejar que las emociones me lleven por caminos equivocados.
El primer nivel, como fue la primera vez, bien.
Bajar al segundo, esta vez fue más fácil. Mantuve cierto control sobre mi mismo, y logré concentrarme mejor.
Bajar al tercer nivel fue otra cosa. Concentrándome logré ver la escalera que me llevaba hasta él. Bajándola con firmeza y sin vacilación, llegué al tan ansiado tercer piso. Había algo raro en el ambiente.
Estaba solo. No había nadie cerca. A partir de ahí, otra vez sigo sin recordar nada. Por más que me esfuerce en recordar, no hay nada. Es como si no hubiera pasado nada después de eso.
Se que puedo dar esta empresa por imposible; porque intentar recordar lo que hace nuestro subconsciente, es muy complejo. Por no decir imposible.
Quizás no llegue a lo que realmente pretendo. Pero muy posiblemente mejore mi capacidad de concentración, que sería un efecto secundario la mar de útil. Seria así porque todo esto, está aun en la parte consciente del sueño (estado de vigilia si mal no recuerdo). 
Puede que al final, saque algo bueno de esto.

Nadie, haciendo acopio de calma para bajar escaleras.

sábado, 25 de junio de 2011

Algo reciente...

No es mucho lo que recuerdo del lugar, solo recuerdo la situación y lo que sentía.
A media tarde... en una calle cualquiera de la capital, nos cruzamos casi que por accidente.
En cuanto me percaté de que eras tú, te fui a saludar con un gran abrazo y un sonado beso frontudo.
No pude darte ni lo uno, ni lo otro. Me apartaste con cara de desconcierto.
Casi tanta como la que puse yo. No sabía qué pasaba.
Te pregunté que qué era lo que ocurría; reconozco que con una cierta risa nerviosa entre los dientes...
Tú me preguntas -¿Quién eres?¿Qué quieres?¡Aparta!-
-Contra "..." parece mentira!- dije riendo.
Risa que se me cortó cuando pusiste cara de asustada y te alejabas de mi.
Fue como un jarro de agua fria ver tu cara... mirándome con una mezcla de desprecio y miedo.
Me desperté ciertamente sobresaltado y preocupado.

Nadie. Preocupado por algo que ya me pasó una vez con una persona muy querida, y tengo pavor de que se repita.