sábado, 16 de julio de 2011

¡Caliente!, ¡caliente!

Intentando despejar mi mente de las cosas que han ido llenándola a lo largo del día, me quedo dormido sin darme cuenta.
Más que sueño, puede tener la calificación de pesadilla. Como toda buena pesadilla que se precie, se puede recordar por completo con pelos y señales. Si fuera a contar todo lo que vi, todo lo que sentí... no creo que con una sola entrada tuviera suficiente.
Fue extraño con todas las letras, porque durante el sueño, había partes borrosas que automáticamente se solapaban con recuerdos de sueños anteriores. Era un sueño conformado por retales de otros sueños.
Muy posiblemente habré tenido más de uno, pero nunca había sido consciente de ello. Al menos, que yo recuerde.
Procuraré ser conciso.
Dada mi escasez de efectivo, era voluntario en algo parecido a un programa de investigación. El fundamento era simple, tenía que dormir en un tanque que después congelarían.
¿Por qué dormir en un congelador gigante con electrodos en la cabeza? No lo se. Creo que veo demasiadas películas.
Lo curioso del tema, es que durante ese estado de "congelación", parece ser que aun estábamos conscientes. Es decir, congelados como tristes pedazos de carne, pero conscientes de todo. Todos estábamos interconectados por una red, y la gente comenzaba a ponerse mal, a sentir ansiedad, a... no se. Cualquier cosa, menos pensamientos positivos. Eran sentimientos compartidos, y no era en absoluto agradable.
Eso por un lado. Por el otro, podemos encontrar la parte de la fiesta. En el mismo sitio, por la noche, había hogueras y todo el mundo corría hacia una fiesta. Todos llevaban espaditas de plástico, pero algunos llevaron parches, otros patas de palo, etc. ¿Qué demonios hacia toda esa gente corriendo disfrazada de pirata?. Tampoco lo se.
Intenté correr con ellos, pero como no tenía espadita de plástico, no podía entrar en el grupo. Me tocó ir a buscar un par a un cuarto que hacía las veces de almacén. Una vez conseguida la espadita de marras, ya pude correr como un loco por las calles de la sin razón. Corriendo, corriendo, me sentía perdido y solo. Perdido pero corriendo. Solo pero corriendo. Irónico cuando estaba rodeado de gente por doquier.
Y podría contar más, pero entonces resultaría repetitivo hasta la saciedad. Pero independiéntemente de lo que soñara, de que me volviera a asustar conmigo mismo, o que no corriera con un manojo de locos por no tener espada; lo que realmente me sorprendió, fue el lograr ser relativamente consciente de que estaba soñando. Sé que no tuve el control en ningún momento, pero sabía que nada era real, y notaba cuando había huecos en la "historia" y veía como mi mente los rellenaba con sueños anteriores. Supongo que me acerco a lo que buscaba.

Nadie. Fabricante serio y profesional de caóticas pesadillas.

"Que las lineas se muevan, quiere decir que necesitamos descansar."- Mi cabeza hace un momento,  en un acto de egoísmo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario